sábado 4 de julio de 2009

La incierta llamada

Llamaron a la puerta pero no contestó.

No esperaba visita alguna, ¿para qué levantarse entonces? La importunarían. No sería más que publicidad. Querrían venderle algún cachivache inútil, o hacerle alguna encuesta, ¡o peor!, soltarle un rollo religioso.

Volvieron a llamar. Bueno… quizá fuera algún amigo que hacía tiempo que no veía y había ido a darle una sorpresa… No, imposible. Todos sabían que no le gustaba aquello que no fuera habitual en el día a día de su vida.

Pero… ¿y si le iban a vender algo que le hacía falta? ¿Y si resultaba que el comercial era guapísimo y se enamoraba de ella? ¿y si la encuesta era de algún tema interesante y ella podía demostrar todos sus conocimientos y lo culta que era? ¿y si podía desenmascarar una secta religiosa peligrosa? ¿y si…?

Resuelta se levantó del sofá, atravesó el pasillo y abrió la puerta de entrada. No había nadie, había tardado tanto tiempo en decidirse que quienquiera que hubiera llamado, había abandonado toda esperanza de que le abrieran.

Un poco decepcionada regresó al sofá. Seguramente no quisieran más que venderme una enciclopedia que jamás voy a consultar, o de hacerme una encuesta aburrida sobre el uso del teléfono móvil, o aburrirme sobre la salvación del mundo… - pensó-. Así que se acurrucó de nuevo en el sofá y se tapó con la manta para seguír viendo algún concurso insulso en la televisión, como hacía día tras día.



martes 23 de junio de 2009

Práctica... mente

Supuestamente acabar la carrera supone estar preparado para insertarte en el mundo laboral; y sin embargo, terminas la universidad y te sientes perdido e incapaz de desempeñar cualquier trabajo para el que teóricamente (nunca mejor dicho) estudiaste.

Y comienzas a escuchar entonces la frase: lo mejor es hacer prácticas. Y es verdad, son un gran enlace para introducirte por primera vez en el mundo laboral... sin que te paguen y realizando todas aquellas tareas que no quiere nadie más.

Estar de prácticas implica comenzar a tener marrones y darte cuenta de que estudiando se estaba mejor, y empezar a ponerte nervioso... tú, y la persona a la que estás atendiendo. En tu caso porque no te ha salido lo que te está pidiendo y tienes que pedir finalmente ayuda a la persona que está a tu cargo, que por cierto, además de ser un borde, ya está más que hasta las narices de sacarte de marrones (pero en realidad no te enseña porque directamente lo hace él mascullando por lo bajini lo inútil que eres) y del otro lado está el cliente mirándote desesperado y pensando: "mierda, me tuvo que tocar el de práctias".

Y luego está la otra parte, cuando tú eres ese cliente... y te das cuenta de que estás frente a alguien joven que está aprendiendo y es más lento que el caballo del malo (excepto los caballos de los nazgul en el señor de los anillos) ¿pero qué vas a hacer? si es alguien mayor y te trata mal, al menos puedes pensar:"lo que necesita es un buen polvo"; pero si ves que está de prácticas, lo más que te viene a la cabeza es: "al pobre ni siquiera le pagan".

Esta mañana al entrar en el ginecólogo vi que junto al médico había alguien más que me miraba con avidez y estaba atento a cada palabra que decía el de bata verde. Nooooo pensé yo, y comencé a cruzar los dedos y a hiperventilar.

-Desvístase de cintura para abajo, póngase la bata y túmbese en la camilla.

(creo que nadie en su vida es tan obediente como cuando va a al médico, incluso si te ordenan algo tan extraño como eso).

Y te tumbas en la camilla, subes las piernas y mientras piensas en lo absurdo de la bata que te has tenido que poner, te das cuenta de la posición en la que estás y... de repente oyes: relaja el vientre, relaja... así... Y tu mente divaga hasta pensar que el ginecólogo parece la primera relación sexual: estás nerviosa e incómoda, te duele, alguien te dice que te tranquilices... y entonces alguien interrumpe tus pensamientos para decirte: tenemos que hacer otra porque este es el proceso.

¿dos? ¿pero qué me estás contando si ya me han hecho más citologías y sólo es una? A menos que... y ves otra figura acercándose torpemente. NOOOOOOOOOOOOOOO PRÁCTICAS DE GINECOLOGÍA.

sí, es muy digno que la gente aprenda, y más los médicos pero... jode, y jode mucho que te toque el de prácticas en el ginecólogo. Y ya si que te encuentras en una primera relación sexual de ambos participantes: por una parte tú, abierta de piernas cada vez estás más nerviosa; por la otra no hay más que torpeza: se le caen las pinzas, titubea, no acierta...

"Por suerte" hay alguien que le dirige (en el sexo no hay nadie más presente -espero- exceptuando todas las escenas vistas en pelis porno que lo único que hacen es empeorar la situación). Y digo "por suerte" porque mientras se pone a explicar las cosas y a decirle: no así no, hazlo otra vez, sí, despacio, con la otra mano, agarra esto con la izquierda... tú sigues en esa posición indigna lamentándote de que el ginecólogo que te ha tocado esta vez sea buen profesor y no el típico: no, así no, trae que lo hago yo.

Todo sea porque en unos años haya grandes profesionales de la medicina. Ains...

lunes 15 de junio de 2009

Los mundos de Coraline

Aunque últimamente más adultos reconocen que les gustan los dibujos animados y no tienen ningún problema en ver por la televisión Los Simpsons, Futurama o Padre de Familia, lo cierto es que casi ninguno compra en el cine una entrada para una película de animación a no ser que vaya con sus hijos o sobrinos favoritos.

(Hagamos un parón, ¡en realidad la gente a penas va al cine! qué tonterías estoy diciendo de pelis de dibujos...)

Quizá influenciados por tantas películas bobaliconas salidas de la fábrica de Disney durante nuestra infancia, es ver en cartelera un estreno de animación y pensar: final feliz, ñoñerías, un personaje gracioso que te hará reír en algún momento, y canciones, muchas canciones. Conclusión: si un día tengo hijos les pondré los Dvds y que me dejen en paz unas horas.

Y sin embargo, últimamente nos hemos encontrado con películas que realmente merecen la pena, y que aunque un niño pueda ver perfectamente, contienen un poso dirigido a los adultos que el infante no va a ser capaz de entender, vease el Viaje de Chihiro, Antz, Persépolis o la princesa Mononoke entre otros.

Actualmente en cartelera nos podemos encontrar con Los mundos de Coraline. Dirigida por Henry Selick, el mismo de Pesadilla antes de Navidad y James y el Melocotón gigante; dato que aún hoy muchos de esos gafapastas modernos que llevan miles de chapitas con la cara de Jack Skellington ignoran; recrea de manera formidable el mundo descrito por Neil Gaiman en su novela de terror infantil.

Esta película, la primera rodada en stop motion y 3D (en Palencia obviamente no podemos disfrutar de esta opción),
cuenta la historia de Coraline, una niña de 11 que se muda con sus padres a Oregón, que, harta de que éstos no le hagan caso por su trabajo, decide explorar su nueva casa, encontrando una pequeña puerta que le lleva a un mundo paralelo donde al principio todo parece ser mucho mejor y perfecto.

Con reminiscencias de Alicia en el País de las Maravillas, El viaje de Chihiro y por supuesto al mundo Burtoniano, las imágenes que podemos disfrutar, sobre todo en el otro mundo, son de un color y belleza absolutas.

Es muy común la creencia, aunque sea por unos minutos para evadirnos, en un mundo paralelo en el que todo es mejor y maravilloso,en el que el resultado de nuestras acciones es distinto y siempre exitoso, pero... ¿realmente nos gustaría vivir esa vida y no la que tenemos ahora?

viernes 5 de junio de 2009

Marcas

La miró intensamente a los ojos y le dio un beso. Acertó a decir un inseguro y débil adiós, como si al pronunciarlo bajito la palabra no fuera a ser real, y dándose la vuelta echó a andar.

Se giró, no pudo evitarlo, quería tener un último recuerdo, una última visión suya; pero la puerta ya se había cerrado, tan sigilosamente como ese adiós...

¿Volverían a verse o ese sería su último recuerdo?

A lo largo de nuestra vida nos hemos ido cruzando con diferentes personas,en pequeños o largos encuentros. Desde los primeros compañeros de parvulario hasta nuestros grandes y mejores amigos, pasando por chicos como nosotros con los que tan sólo coincidíamos 15 días en algún campamento al que nuestros padres, hartos de nosotros en verano, nos mandaban.

Profesores, compañeros esporádicos de algún curso de teatro, guitarra... rollos de una noche, sexualfriends de varias, o personas cuya vida en un determinado momento se cruzó con la nuestra, y con las que congeniamos completamente.

A algunos los hemos vuelto, o seguimos viendo; y la relación ha podido hacerse más profunda o todo lo contrario; en cuanto a otros... jamás pensamos en no volver a verlos, en que ésa sería la última vez. Acaso si lo hubiéramos sabido, ese último encuentro habría sido diferente, más intenso y probablemente rodeado por un halo de eterna melancolía.

Pero haya sido de esa relación una u otra, o varias cosas, lo cierto es que a lo largo de nuestra vida hemos concidido con personas que de alguna manera nos han marchado. Ya sea por el momento en el que nos encontrábamos de nuestra vida, o porque simplemente tenía que ser así.
Marcas, trazos que se han grabado en nuestra piel, y de los que probablemente no hayamos sido concientes hasta pasado un tiempo, ayudándonos a salir de un bache, abriéndonos la mente, guiándonos cuando estábamos perdidos...

Y si tantas personas nos han impactado, ¿a quién le habrá sucedido lo mismo con nosotros? ¿en qué manera habremos incidido en su vida?

Realmente sería bonito tener la oportunidad de dar las gracias, de expresar lo que supusieron para nosotras todas aquellas personas que en un momento nos marcaron y fueron un poquito, nuestros guías. Y... aunque no sea personalmente, sino a través de una entrada de blog....

...a todos ellos GRACIAS.

viernes 29 de mayo de 2009

disgresiones balompédicas

Tengo que reconocerlo, no me gusta el fútbl, y de hecho, cuanto más tiempo pasa, más aversión lo tengo. aún así, su importancia como estudio social me fascina.


¿Por qué un juego en el que 20 personas corren detrás de un balón y otras dos se quedan en la portería mueve a tanta gente? porque... el otro día un equipo de fútbol logró movilizar a miles de personas en España y en el resto de Europa, mientras que el despido en una empresa de 200 trabajadores o las próximas elecciones no son capaces de armar tanto jaleo.

Y no sólo eso, un simple partido (sí, lo sé, para algunos no sería tan simple) hizo que sólo se hablara de ello durante un día: el partido, Guardiola, Iniesta, Etoo, el partido, la afición, la liga, la copa del rey, Guardiola, el partido, la...

'dre del amor hermoso, era como la época del primer Gran Hermano, por todas partes se hablaba de ello, y aunque no quisieras saber nada, acababas enterándote de todo.

Y llega el día del partido y sales a la calle: todo está vacío. Probablemente ese día Amenábar podría haber grabado sin problema alguno su escena de la Gran Vía desierta en abre los ojos.

Y pasas por un bar ajena a todo y de repente comienzas a oír gritos, ¿de espanto? Abres los ojos con miedo, giras la cabeza... y te encuentras un tío rebozándose en el suelo y a otros abrazándose. Y piensas, ¿es el fin del mundo? ¿Han llegado las plagas? No... simplemente han marcado un gol. Ah, que sólo era eso (tragas aliviada).

Y los hombres siguen abrazados saltanto, gritando y con alguna lagrimilla fuera de los ojos. Esto... espera un momento ¿dos hombres? ¿los mismos de: ay-no-me-beses-ahora-que-están-mis-amigos) ?

Síp... los mismos, los del pito entre las piernas. Y paraos a pensar, porque esto sí es grande: El fútbol ha logrado lo que miles de mujeres querrían: ¡¡que sus chicos expresaran algún sentimiento en público!! porque el fútbol une, y es capaz de hacerte abrazar con la emoción al tiarrón que tienes al lado sin conocerle de nada.

Pero no sólo eso, también tiene unas consignas especiales que permite que seas de donde seas puedas estar integrado. Sí, me refiero a los cantos, que desde mi punto de vista se tienen que remontar a la época prehistórica porque hacen que te sientas parte de una tribu. Según he observado son:

- Levantar el brazo en forma de L
- Tararear muy alto con voz excesivamente varonil
- Pronunciar LOLOLOLO a lo largo de la melodía.

Tú haces eso y puedes encontrar amigos para toda la vida. Sobre todo si además comienzas a recordar la última vez que ganaron ese campeonato:
- ¿te acuerdas? Menganito era titular y... (y el tío se pone a recitar la plantilla completa de hace 15 años)
- Qué fuerte macho, yo aún no había echado ni mi primer polvo... (y otra vez seles escapa esa lagrimita).

Que sí chicas, que queréis que os abracen... no tenéis más que ponerles un partido de fútbol importante (aunque sea reposición tipo España-Malta).

A favor del fútbol y del partido del otro día debo decir que aunque me tocó currar en el bar y aguantar miles de veces el himno del Barça y poti poti nosequién el que no bote (que yo pensaba puti, puti tu puti madri), al menos la canción que puse unas 5000 veces era de Queen.

(Enhorabuena a los del Barcelona)

martes 19 de mayo de 2009

Pero qué animal eres...

Hace unos días estuve viendo una exposición titulada: ¿Somos los hombres unos animales?
Y me quedé pensando... sin encontrar realmente una respuesta adecuada.

hay algunas frases en el vocabulario español que hacen referencia a nuestro pasado animal: "aunque la mona se vista de seda", "testarudo como una mula", "es un bestia"... y sin embargo, a pesar de todo ello, parece que nuestros instintos animales están completamente anulados. O mejor dicho, intentamos anularlos de una u otra manera.

Sin lugar a dudas la sociedad en la que vivimos nos ha educado desde muy pequeños para no mostrar sentimientos ni emociones. Es incomprensible que alguien llore en público, que ría demasiado alto, que se magree con su pareja, o que estalle en ira. Y por eso quizá muchas veces no somos capaces de expresar a otros, aunque sean gente muy cercana, nuestros sentimientos. ¿Cómo vamos a hacerlo si nunca nos enseñaron y lo que es más, nos coartaron?

Quizá por eso en el momento en el que nos desinhibimos, ya sea por alcohol o cualquier otra sustancia, afloran nuestros instintos y emociones, y de repente, hablamos más alto, nos besamos sin pudor alguno, nos enfadamos y sale el "machito" que hay en nosotros a flote; lloramos, e incluso somos capaces de sincerarnos y decirle a alguien lo mucho que le queremos.

Pero... llega el día siguiente y nos arrepentimos de lo que hicimos. De haber mostrado nuestros sentimientos, de haber hecho acaso a nuestros instintos en vez de al comportamiento social que exige la sociedad, y mostrarnos así débiles.

Porque animales somos, y los instintos los tenemos, ya sea el de supervivencia o el de reproducción de la especie, otra cosa es que queramos reconocerlo y los mostremos.

miércoles 13 de mayo de 2009

¿y seguro que de mayor quieres ser mamá?

Hace unas semanas estuve hablando con unos amigos que acaban de tener una niña de las madres. De cómo parece que en el momento en el que tienes un hijo, las mujeres cambian, o cambiamos.

Como si al parar la cabeza o algún otro miembro del bebé accionara un resorte (que desgraciadamente no es el punto "G") que te convirtiera en madre, y con él llegaran de repente todos los comportamientos típicos de ellas.

Porque ser madre implica un gran cambio, o mejor dicho, muchísimos grandes cambmios.

De primeras, de repente comienzas a ver a todos los bebés recién nacidos maravillosos. Pero a ver... ¿es tener un niño y volverse ciego? ¡pero si hasta que no tienen unos cinco meses son feísimos! arrugados, rojitos, con cara de viejos... sin olvidar que no hacen nada. Y sin embargo, mientras ellas gritan al ver un bebé un "qué mono" con toda sinceridad, el resto de los martales lo susurramos por compromisos mientras pensamos para nosotros: "Dios, pero qué feo es... como no aguape se va a llevar una de hostias en el colegio que pa qué".

Hacerte madre implica también tener la capacidad de perder la vergüenza... y de hacer que otros (sobre todo tus hijos) la pasen pgracias a ti. Recordemos situaciones que seguro que todos habéis vivido.

* "con todo lo que llevamos... ¿nos harás algo de descuento no? " mientras tú estás tapándote la cara y pensando: mamá, que esto no es el mercadillo)
* "Ay, ven aquí, que siempre vas hecho un desastre" delante por supuesto de tus amigos, o peor, de alguien que te gusta.

Y cómo no, ser madre implica saberlo todo.
"papá, papá, ¿sabes dónde está Rusia?"
"¿No sé, preguntaselo a tu madre que ella siempre sabe dónde está todo"
POrque... si ella te manda ir a buscar ago que está guardado en un armario, ten por seguro que no lo vas a encontrar; pero eso sí, en cuanto vaya ella gritando tu nulidad para hacer una mínima cosa que te pide, aparecerá ahí mágicamente para que ella lo coja y te mire con esa cara de: "te-dije-que-estaba-ahí-eres-tan-inútil-como-tu-padre".

Continuando porque por supuesto saben quitar todas las manchas de la ropa, planchar sin que queden arrugas por el otro lado, o ser como el doctor House: saber si alguien tiene fiebre o no con sólo mirarlo.

Y a pesar de todo... ¿qué haríamos sin las madres? por supuesto, lo que nos pasa a los solteros: no saber dónde cojones dejaste las chanclas de la piscina que no te pones desde el año pasado; no planchar porque al final te quedan más arrugas que antes, y total ahora se lleva el "casual-look"; llevarle la ropa a ella porque tras lavar alguna prenda cinco veces sigues sin ser capaz de que salga la mancha, y además a ti nunca te huele tan bien; preguntarle dónde compra ella la comida porque la que tú compras nunca sabe igual... ¡Ains! a pesar de todo.. ¿qué haríamos sin las madres?

jueves 7 de mayo de 2009

La pregunta del millón

Por cero céntimos de euro, pero sí por ese espacio de tiempo que vas a estar en internet sin realmente hacer algo productivo, responde:

¿las reglas están para cumplirlas... o para romperlas?


Y con la ceja arqueada de Carlos Sobera en mente mientras te dice cuatro posibles respuestas... elije:

a) El comodín del público (del que... ¿realmente te vas a fiar? pero a ver, ¿qué tipo de personas van de público a un concurso de la tele?)
b) La llamada a un conocido (que sinceramente seguro que está de cañas y no coge el teléfono)
c) Pasar de responder y escribir la dirección de otra página mucho más internesante y donde no haya que pensar demasiado.
d) Rememorar tus vivencias para responder correctamente a modo de Slumdog Millionaire, porque sabes que por mucho que sufras al principio, al final vas a salir ganando y con toda la magia que normalmente no ves, serás feliz y acabarás quedándote con la chica, para la envidia y la felicidad de todos los espectadores (qué paradoja)... ¿Porque ese era su destino?



Está claro que me quedaría con la D), pero aún así... ¿las cumplo o no?

lunes 27 de abril de 2009

¿y Castilla y León tiene una fiesta para la izquierda? venga ya... si son todos unos fachas

Cada 23 de abril se celebra respectivamente el día de San Jordi en Cataluña, el de San Jorge en Aragón, el del libro en toda la península; y en Castilla y León, el día de la comunidad: el de los movimientos castellanistas. Y... puede que por la cantidad de festividades que tienen lugar ese día, o quizá por la poca relevancia que viene poseyendo en los últimos tiempos la Comunidad de Castilla y León, la cobertura mediática de este día por estos lares es casi nula.

Recordemos que en esta fecha se celebra la derrota de Villalar por parte del movimiento comunero: Tras tres años de lucha por el descontento con el nuevo gobierno de Carlos I, un rey que a penas conocía nada del país que iba a gobernar, el ejército liderado por Padilla, Bravo y Maldonado, decide hacerse con el castillo de Torrelobatón. Sin embargo, una vez que está en su poder, las tropas realistas, muy superiores en número, se dirigen a su reconquista y a acabar con el movimiento; logrando, bajo una intensa lluvia, apresar a los principales dirigentes comuneros en Villalar el 23 de abril.

A la mañana siguiente, en la plaza de dicho pueblo, los tres señores son decapitados. La rebelión resiste aún cierto tiempo en Toledo, gracias a MaríaPacheco, mujer de Juan de Padilla, pero las voces de una negociación hacen que finalmente el movimiento desaparezca.

Históricamente, la rebelión de los comuneros se ha visto como la primera revolución en contra del absolutismo y a favor de las libertades. Celebrándose el primer acto conmemorativo en 1821, con motivo del III Centenario de la batalla de villalar. Sin embargo, durante los años de la dictadura franquista, el régimen int
entó dar una interpretación conservadurista y tradicionalista del movimiento, en favor, cómo no, del nacionalismo español.

Fue a partir de 1976, aunque se venía fraguando ya desde hacía algunos
años, cuando se volvió a realizar un cambio historiográfico en relación a los movimientos castellanistas, y a partir de ese año comienzan a celebrarse concentraciones no autorizadas cada 23 de abril en Villalar. De este modo, no fue hasta 1983, cuando la fiesta tuvo un carácter oficial, con la conformación de la Comunidad Autónoma de Castilla y León.

A partir de ese momento, los partidos de izquierda han utilizado este festividad como una seña de identidad para los Castellanos Leoneses, haciendo que cada celebración del 23 de mayo en la campa de Villalar fuera una reivindicación de la izquierda de esta comunidad.


Sin embargo, con el cambio de los tiempos y por tanto, según como es la sociedad en la que estamos inmersos, el carácter político y reivindicativo de la izquierda, ese lleno de ideales, pero sobre todo de intenciones y acciones, ha acabado siendo aún un reducto de la izquierda, pero de la izquierda fiestera. Un día, o día y medio en el que jóvenes rojillos, como dirían algunos en plan despectivo, y otros a muy buena honra; salen de fiesta; pero sin dar lugar a gente de derechas o centro.

Sintiéndome desde luego una persona de izquierdas, porque hay cosas que nunca cambian, sí que reconozco que probablemente Castilla y León se merezca la fiesta que tiene: una simple verbena de pueblo en una campa llena de gente de tan sólo una rama ideológica. ¿Dónde está ese sentimiento regionalista que nos une a todos? ¿dónde esas ganas de superarnos? ¿dónde esas de progresar? ¿dónde esa cobertura mediática para desmostrar que Castilla y León pinta algo?

Villalar no es más que una fiesta pueblerina con reductos de una Castilla con pasado mejor ,en la que sin lugar a dudas disfrutas, y mucho: tomando cervezas (y demás) en la carpa de la CNt, en la de IU, en la de la Campesinos unidos o Resaca Castellana,... pero de una vez por todas, habría que unificar conceptos, ver que a veces no importa la ideología política, sino sentirnos uno, y luchar con las palabras, por nuestra identidad, y por una comunidad en la que la gente no huya tras una infructuosa búsqueda de trabajo, a buscar otra vida en un lugar más emprendedor.
Castilla entera, se va de borrachera

martes 21 de abril de 2009

TRAJE DE MARIPOSA

El pequeño gusano asomó un poco la cabeza por el agujero de la tierra.

-¡Hace un día espléndido! - Se dijo - brilla el sol y por fin se ha ido el frío... es un buen momento para dar una vuelta.

Y con la ilusión de quien lleva mucho tiempo enclaustrado en casa y tiene por fin la oportunidad de salir a la calle, comenzó a arreglarse.

Pintó cuidadosamente su cara y comenzó a elegir el traje: "no, éste no, es demasiado formal; demasiado rimbombante; demasiado fosforito, hummm demasiado triste...." Se probó uno tras otro y por fin se decidió: elegiria uno en tonos azules y negros.

Salió de su agujero poco a poco, cuidando no mancharse, y cuando por fin estuvo en la superficie abrió las alas. El efecto era maravilloso. Comenzó a batirlas y se elevó. Quería ver todo, disfrutar... Revoloteó por el pequeño parque. Las margaritas estaban brotando, allí unos niños se columpiaban, allá unos jóvenes estaban sentados riendo en el césped... Y él pasaba entre ellos haciendo que todos se pararan a mirarle.

"¡la primera mariposa!" logró escuchar una vez.

Se alejó del parque y comenzó a volar po rla ciudad: coches, niños con mochilas saliendo de algún colegio, ejecutivos... la ciudad bullía, quizá más contenta porque por fin se había alejado el invierno.

Siguió con su aleteo durante horas, hasta que dejó atrás los edificios y llegó al campo: la naturaleza en su total integridad. Sin ningún hombre, todo tranquilo. Dio cansado una pequeña vuelta y paró a descansar en un flor. Estaba exhausto de todo el viaje. Había sido tan vertigionso que necesitaba detenerse unos minutos.

Fue entonces cuando se descuidó. De repente notó que algo lo arrancaba sin misericordia de la pequeña flor, y al momento se encontraba en un tarro de cristal. Alquien lo había atrapado.

Intentó inútilmente buscar una salida, pero lo único que lograba era darse golpes contra la pared y estropear su vestido.

Finalmente llegaron a una casa, y allí, mientras pinchaban su pecho con un alfiler pensó que quizá si no se hubiera arreglado tanto, si no hubiera ido tan glamouroso, no estaría en ese momento allí.